Chocolate y Cerveza - Revista Elixir

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Para la edición de Agosto de 2009 de la Revista Elixir del Club Privado de Vinos "Baco Club" Ingrid eligió escribir un artículo sobre el maridaje del vino y la cerveza. Los invitamos a compartirlo:

La cerveza y la agricultura van de la mano. El cultivo de los cereales ya se menciona tres mil años antes de Cristo, sin embargo las bebidas de “granos fermentados” parecen haber cobrado vida unos cinco mil años antes.

¿Quien creería que una bebida tan actual como la cerveza fuera, hace mucho tiempo atrás, la bebida nacional de los egipcios? Y no solo ellos la consumían, los documentos mas antiguos de casi todas las civilizaciones la mencionan.
En un principio los egipcios obtenían la cerveza fermentando del trigo, pero más tarde lo reemplazaron por la cebada. Como hoy, se bebía a toda hora, era más densa, más alcohólica y se consumía tibia y mezclada con miel, dátiles y canela u otras especies…todo un “empalagoso” lujo!
Prontamente difundida, les siguieron los celtas en la dedicación a la elaboración y el consumo y llevaron consigo este conocimiento cuando se extendieron por la península Ibérica.
El lúpulo entra en la historia mucho mas tarde (Siglo XIII) y le aporta el hoy clásico amargor a la cerveza. Desde entonces los monjes y las cervezas trapenses comienzan a formar parte de la historia de la bebida.
El año 1516, el duque Guillermo IV de Baviera redactó la primera ley que fijaba que se entendía por cerveza y establecía que solamente podía utilizarse agua, malta de cebada y lúpulo para elaborar la misma; aún no se conocía la levadura de la cerveza, último ingrediente en incorporase a la lista de los “infaltables” en la elaboración.

A partir de entonces se despliega todo un paisaje de colores y sabores, por ejemplo si solamente consideramos Alemania, conviven alli más de 5.000 variedades diferentes de cervezas.


El Chocolate y la Cerveza

Provenientes de mundos (continentes) distintos, ambos fueron bebidas “de culto” y tienen algunos denominadores en común.

El “xocolatl”, placer de las civilizaciones precolombinas, combinación de granos de cacao fermentados machacados con agua fría o caliente y adición de chiles picantes y miel preparado con valorada espuma, pertenece al nuestro continente americano y fue deleite de olmecas, toltecas, mayas y aztecas.

Ambos fueron considerados “alimentos”, ya que son altamente energéticos y de importante valor nutricional, además la fermentación produce alcohol lo cual le daba al agua utilizada ”seguridad bromatológica”.

El cacao, transformado en “chocolate para comer” nos da más posibilidades para el maridaje.


El Maridaje Chocolate – Cerveza

Un correcto maridaje potencia a ambos y “saca” de cada uno, el chocolate y la bebida, lo mejor. Los maridajes con chocolate no son fáciles, pero cuando se logran los resultados son realmente increíbles.
Hay combinaciones posibles para todos los gustos, depende del chocolate, depende de la cerveza, tipo y grado alcohólico, y depende del gusto de cada uno, más allá de las sugerencias pertinentes.
En todos los casos, es aconsejable que las cervezas no se sirven demasiado frías, en lo posible alrededor de 15 a 18 °C y, por supuesto, es importante elegir productos (cervezas y chocolates) de buena calidad.


Un Chocolate para cada Cerveza
La diversidad de cervezas nos permite “zambullirnos” en la dorada espuma de la cerveza y “jugar” con las amplias posibilidades de combinaciones posibles.
Las cervezas de elevado grado alcohólico, las ahumadas o las de guarda, maridan excelentemente con los chocolates amargos - debilidad de los paladares gourmet. En estos casos la intensidad y el carácter del chocolate amargo y la de las cervezas van de la mano.
Las cervezas negras, con su aporte dulce, maridan correctamente con los amargos de alto porcentaje de cacao, idealmente mayor del 80%.
Para un chocolate semi-amargo elijo cervezas con intenso aroma y sabor a tostados o café, ya que el tostado y el toque dulce del semi-amargo armonizan muy bien.
Con las cervezas rubias más intensas y con las variantes de cervezas con frutas o con jengibre, aconsejo probar chocolates con leche, que son lácteos y untuosos.
Los chocolates blancos, cremosos y suaves, en especial los que combinan naranja o los picantes encuentran un buen matrimonio con las cervezas rubias ligeras.
Una tableta de chocolate con maní es la síntesis del maridaje: el maní es un nexo, le va muy bien al chocolate y, por supuesto, a la cerveza.
Por ultimo, una auténtica Pilsener checa la reservo para rellenar mis bombones de reducción de cerveza con rústico chocolate mejicano.